El emperador romano Heliogábalo, se casó 6 veces no obstante que murió a los 18 años, incluyendo entre sus cónyuges a una virgen vestal (cuya sanción por romper su voto de castidad de 30 años era ser enterrada viva), la viuda de un hombre a quien él recientemente había mandado a ejecutar, y un hombre: un atleta llamado Zoticus.
Pero, de acuerdo con Dión Casio, su relación más estable fue Hierocles, el rubio esclavo que conducía su carruaje, y a quien se refería como “mi marido”, deleitándose escuchar que hablaran de él como “la amante, la esposa, la reina de Hierocles”.
El mismo autor, señala que se maquillaba, depilaba y se ponía pelucas para salir a prostituirse a la noche romana. Ofreció una fortuna al médico que pudiera dotarlo de genitales femeninos, pero su vida fue muy corta para eso.