“Y si no se cura, puede hacer prietas”
En la antigua Roma se recolectaba con esponjas la sangre de los gladiadores para luego venderla a las masas, aduciendo que servía de remedio contra la epilepsia.
En la antigua Roma se recolectaba con esponjas la sangre de los gladiadores para luego venderla a las masas, aduciendo que servía de remedio contra la epilepsia.
