Mejor la fiesta que la ciencia
Alrededor del año 1700, el zar ruso Pedro I “El Grande” (1672-1725), compró la colección de especímenes del naturalista y embalsamador neerlandés Frederic Ruysch. Esta colección estaba formada por rocas, plantas, embriones, fetos humanos y de animales, todo en perfecto estado de conservación. Cuando el buque arribó a San Petersburgo, la colección estaba diezmada y prácticamente perdida. Los marinos se habían tomado todo el brandy en el que estaban conservados los especímenes.
Alrededor del año 1700, el zar ruso Pedro I “El Grande” (1672-1725), compró la colección de especímenes del naturalista y embalsamador neerlandés Frederic Ruysch. Esta colección estaba formada por rocas, plantas, embriones, fetos humanos y de animales, todo en perfecto estado de conservación. Cuando el buque arribó a San Petersburgo, la colección estaba diezmada y prácticamente perdida. Los marinos se habían tomado todo el brandy en el que estaban conservados los especímenes.
