“¿Se sirve un ceviche de fertilizante?”

En Norteamérica, hasta mediados del siglo XIX, las langostas eran consideradas un signo de pobreza y comida para la servidumbre. Los contratos con los sirvientes solían especificar que éstos no comerían langosta “más de dos veces a la semana”, y eran utilizadas como fertilizante y como carnada para otras especies más valiosas.

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