“Me bajó un amor platónico por las dictaduras”

La famosa república modelo de Platón es un estado totalitario. Platón sostenía en el libro homónimo que, a falta de una sabiduría divina, lo mejor sería que autoridades externas tomaran las decisiones por nosotros.

La famosa república modelo de Platón es un estado totalitario, aliñado con una serie de medidas eugenésicas para la formación de la élite. Platón argumenta que la tendríamos mejor si, a falta de la intervención de sabiduría divina, autoridades externas tomaran las decisiones por nosotros. Quería estabilidad bajo un gobierno de sabios, no el de la imprudente mayoría. Si ello solo podía lograrse mediante un Estado represivo, pues que así sea. Por eso su frontal apología a la censura de literatura, música, teatro y hasta juegos infantiles. En su Estado perfecto, Platón destierra a dramaturgos, y propuso una suerte de policía poética, de modo que “el poeta no podrá componer nada que contradiga lo que la ciudad considera legal, justo, bello o bueno”. En vida manifestó esta alma censora a través de sus deseos de quemar todos los libros de Demócrito. En sus Leyes añade que la polis ideal acoge a 5.040 ciudadanos, pero no como resultado de una sesuda reflexión demográfica, sino solo porque 5.040 = 1 x 2 x 3 x 4 x 5 x 6 x 7. Sostiene que los jóvenes no deben leer ni siquiera a Homero o Hesíodo. Primero, porque presentan dioses frívolos.

 

Vota!


(2 votos, promedio: 8.00)

La ronda de San Miguel

Los seres humanos están sobrevalorados

¡Papafrita, gaznápiro, zanahoria, primer ministro!