“Gorda, ¡te dije que no compraras un sofá tan mullido!”
En las elecciones de la Asamblea Legislativa de British Columbia de 1979, Frank Arthur Calder postulaba a un nuevo periodo. Perdió por un voto. Más tarde confesó que tanto él como su mujer no se tomaron la molestia de ir a votar.
En las elecciones de la Asamblea Legislativa de British Columbia de 1979, Frank Arthur Calder postulaba a un nuevo periodo. Perdió por un voto. Más tarde confesó que tanto él como su mujer no se tomaron la molestia de ir a votar.
