Por qué los hombres son más fascinantes que las mujeres
La palabra “fascinante” deriva de fascinare, embrujar, que a su vez deriva de fascinum, un antiguo amuleto romano de un pene volador, encarnación del falo divino, que se usaba como protección contra los embrujos.
Fuente: Coromines, Joan. "Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana". Ed. Gredos 2011. ISBN 9788424920401. Pág. 247
