“Ningún enemigo es demasiado grande para mi”
Cuando una ballena orca quedó atrapada en el puerto romano de Ostia, el emperador Claudio fue a luchar contra ella como gladiador, con ayuda de la Guardia Pretoriana. Todo esto frente a numeroso público convocado para la ocasión.
Cuando una orca quedó atrapada en el puerto romano de Ostia, el emperador Claudio fue a luchar contra ella como gladiador, con ayuda de la Guardia Pretoriana. Todo esto frente a numeroso público convocado para la ocasión.
