“¡Socorro! ¡Un camélido escupió en mi micrófono!”
En 1983, Michael Jackson se reunió con Freddie Mercury para grabar un álbum de ambos cantando a dueto. Sin embargo, tras tres canciones surgió un imprevisto. El mánager de Freddie, Jim Beach, relata cuando lo llamó molesto:
¿Puedes venir aquí? Me tienes que sacar de esto. Estoy grabando con una llama.
La insistencia de Jackson se llevar un camélido al estudio llevó la empresa a un fin prematuro.
