“Y nosotros que creíamos que los Gulags eran monasterios para la autoayuda”

En 1956, el mandatario soviético Nikita Jrushchov denunció las brutalidades de su antecesor, Stalin, en un discurso en teoría secreto, pero que no se mantuvo secreto por mucho.

El shock de los delegados presentes ante tal traición ideológica trajo varios ataques al corazón in situ, y otros varios suicidios poco después.

Fuente: "Telling the Story of Krushchev's Anti-Stalin Tirade". National Public Radio. 25 de febrero de 2006 http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=5233399

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