Las múltiples acepciones de “dar una vuelta a la manzana”
El cartero cubano Félix “Andarín” Carvajal se unió a última hora a la maratón de los Juegos Olímpicos de 1904. Tras perder todo su dinero en Nueva Orleans, hizo autostop hasta San Luis. Cortó sus pantalones de vestir a la altura del muslo y se echó a correr. Como no comía hacía 40 horas, se detuvo en un huerto en el camino para zampar algunas manzanas, que resultaron estar podridas. Tuvo que dormir una siesta para pasar los calambres, y así y todo terminó en cuarto.
