Y agradezcamos que no era el Tour de Rusia con vodka
Durante las primeras ediciones del Tour de France, en la década de 1900, la organización exigía que los competidores fuera autosuficientes. Se comía lo que fuera que se encontrara disponible en el camino. Bebían enormes cantidades de cerveza, vino y brandy porque se los consideraban más seguros que el agua de pozos o vertientes dudosas al borde de la carretera. Todo en jornadas de 15 a 18 horas en caminos de tierra, sobre bicicletas de 18 kg sin cambios.
