“No quiero que se me escape la criptografía”
Alan Turing, uno de los padres de la ciencia de la computación y de la Inteligencia Artificial, solía trotar los 64 kilómetros que separaban Bletchley Park del servicio exterior de Londres para asistir a reuniones de alto nivel. Lo hacía vistiendo franelas viejas, un chaleco y un reloj alarma atado con cáñamo alrededor de la cintura.
Fuente(s): Anthony Cave Brown. "Bodyguard of Lies". Ed. Globe Pequot, 2007. ISBN: 9781599213835. Pág. 19
