“Algo me soplaron, lo confieso”
Mahoma, el autor indirecto del Corán, uno de los libros más leídos de todos los......Mahoma, el autor indirecto del Corán, uno de los libros más leídos de todos los tiempos… era analfabeto.
Mahoma, el autor indirecto del Corán, uno de los libros más leídos de todos los tiempos… era analfabeto.
Winston Churchill consideraba la prohibición a la venta de alcohol en Estados Unidos una idea absurda
En uno de sus viajes a ese país, aprovechó un resquicio legal que permitía la venta por motivos médicos, y obtuvo una receta que prescribía el consumo de licores: “un mínimo de 250 cc. al día (…) especialmente a horas de comidas”.
Isabel Clara Eugenia, soberana de Países Bajos, hizo voto solemne de no cambiarse de camisa hasta que Ostende fuese aprehendido.
Lo que no podía prever, es que tomó 3 años, 3 meses y 13 días.
María I de Inglaterra, conocida como “Bloody Mary” por sus sangrientas persecuciones de protestantes, experimentaba un intenso deseo de producir un heredero católico. Tanto, que experimentó un “embarazo psicológico”: dejó de menstruar, su abdomen creció, y hasta sus doctores diagnosticaron la gravidez. Ante los falsos rumores de que el niño había nacido, hubo procesiones de acciones de gracias en Londres. Pero el tiempo pasó sin novedades. Giovanni Michieli, el embajador veneciano, concluyó que “el embarazo terminará en vientos más que en cualquier otra cosa”.
Tras recolectar el oro y plata del rescate de Atahualpa, el emperador inca, Francisco Pizarro decidió ajusticiarlo de todos modos. No sin antes ofrecerle caballerosamente entre ser quemado vivo o bien convertirse al cristianismo y sólo ser estrangulado. Atahualpa eligió lo segundo, pues creía en la preservación del cuerpo tras la momificación.
Fue bautizado con el híbrido de Juan de Atahualpa, convirtiéndose en el monarca católico más efímero de la historia. Su cuerpo fue quemado de todas formas.
Cuando el rey francés Felipe Augusto repudió a su recién desposada mujer y la reemplazó por una noble bávara, el Papa Inocencio III dictó un interdicto sobre Francia en 1200. Durante ocho meses, las iglesias fueron clausuradas, los servicios religiosos suspendidos y hasta a los cadáveres se les negó cristiana sepultura.
Vlad lll fue inmortalizado en la conciencia colectiva como Drácula.
Pero entre sus contemporáneos era conocido como Vlad el Empalador. Tras sus resonantes victorias contra el sultán otomano Mehmed II en 1459 y 1462, empaló a 20 mil muertos y moribundos con lanzas que atravesaban sus cuerpos por donde más es fácil introducirlas.
Un panfleto alemán de 1521 consignaba que Vlad “asaba niños, los que luego daba de comer a sus madres. Cortaba los senos de mujeres, y forzaba a sus maridos a comerlos. Después de eso, los empalaba a todos”.
Tan pronto fue electo Papa, Julio III nombró cardenal al chico de quince años que cuidaba su mono mascota.
Cesario de Heisterbach, un prior cisterciense de la época, narra que tras la victoria de Béziers en la Cruzada contra los cátaros en 1209 le preguntaron al legado papal como distinguir entre cátaros y católicos. Respondió:
“Matadlos a todos. Dios reconocerá a los suyos”.