“¡Levántate o te pliego!”
En julio de 2008, una mujer de San Petersburgo discutió con su marido, por estar borracho y no levantarse de la cama. Molesta, activó el mecanismo que plegaba el sillón-cama contra la muralla, con marido incluido, atrapándolo y se fue de la casa. Cuando volvió, tres horas después, su marido había muerto, plegado dentro del muro.
