“¡Pero podría usar sus sostenes de máscara antigas!”
Durante la Segunda Guerra Mundial, la OSS aprobó sobornar a un jardinero de la huerta......Durante la Segunda Guerra Mundial, la OSS aprobó sobornar a un jardinero de la huerta de la residencia alpina de Hitler para introducir estrógeno en sus zanahorias, de manera de feminizarlo y volverlo menos agresivo. “La esperanza era que se le cayera el bigote y su voz se volviera de soprano”, según Stanley Lovell, jefe de investigación de la OSS. El estrógeno es insípido y de efecto lento, por lo que no sería detectado por catadores. “Como sobrevivió, solo puedo suponer que el jardinero tomó nuestro dinero y arrojó las jeringas y los medicamentos al matorral más cercano”.



