“A mí nadie me paga para pensar”

En 1919, una oleada de ataques con bombas de anarquistas que sacudía a Estados Unidos. Éstas eran enviadas por correo, y los autores escribían como remitente a la tienda neoyorquina de Gimbel Brothers. Uno de los paquetes fue devuelto por carecer de los sellos suficientes, y el servicio postal simplemente obedeció la dirección ahí señalada. Un funcionario de Gimbel Brothers abrió el paquete y examinó su contenido: botella de ácido, explosivos y reloj. En lugar de dar la alarma, empacó todo de vuelta, añadió los sellos que faltaban y envió la caja de vuelta al correo.

Fuente: Bill Bryson. “One Summer: America, 1927”. Ed. Doubleday, 2013. ISBN 9780385537827 Localización 4251

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“Si voy a impactar, que al menos me sienta en casa”

La eficacia de la maniobra, al menos quedó clarita

“Olvida los bomberos, llama urgente a alcohólicos anónimos”