Por una teta
En los 100 metros planos femeninos de los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, la soviética Lyudmila Kondratyeva y la alemana oriental Marlies Oelsner-Göhr llegaron juntas, en 11,06 segundos.
En la imagen del foto finish, los jueces observaron que las cabezas, hombros, caderas y piernas de ambas competidoras habían cruzado la meta al mismo tiempo. El factor decisivo fue anatómico: los pechos de Kondratyeva eran más voluminosos que los de su rival.
Fuente: "Conquistó la medalla de oro por "un pecho" de diferencia", El Mercurio, 10 de agosto de 2016
