El inicio del matriarcado

En forma creciente, los alemanes hombres son educados para orinar sentados (los llamados Sitzpinkler), para mantener los baños limpios. Muchos lugares públicos prohíben orinar de pie.

En 2015, una corte alemana incluso falló un caso de un propietario que pretendía multar a sus arrendatarios por orinar de pie y dañar el mármol del piso. La corte sentenció que los hombres sí pueden orinar de pie si así lo desean.

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En forma creciente, los alemanes hombres son educados para orinar sentados (los llamados Sitzpinkler), para mantener los baños limpios. Muchos lugares públicos prohíben orinar de pie.

En 2015, una corte alemana incluso falló un caso de un propietario que pretendía multar a sus arrendatarios por orinar de pie y dañar el mármol del piso. La corte sentenció que los hombres sí pueden orinar de pie si así lo desean.

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