“Mire, don Santa, de hacer volar trineos no sé, pero de navegación submarina…”
Tras la firma del Acuerdo Anglo-Soviético de 1941 la URSS obsequió a los tripulantes del submarino británico HMS Trident un reno juvenil llamado Pollyanna. Comía sobras y leche condensada, aunque en algún momento de descuido complementó su dieta con mapas de navegación. Tras seis semanas ya no cabía por la salida y fue necesario un esfuerzo prolongado y coordinado para extraerlo por la escotilla. Acabó en zoológico de Londres, y movía la cabeza tres veces cada vez que escuchaba un silbido, en leal observancia a su entrenamiento militar.
Fuente: Antony Preston. "The Royal Navy Submarine Service: A Centennial History". Ed. Conway Maritime, 2001. ISBN: 978085177891. Pág. 125
