Sacerdotes que resultaron de la deselección natural
En la década de 1830, un naturalista alemán de apellido Renous viajaba por Chile y dejó en una casa de San Fernando unas cuantas orugas a cargo de una niña, encargada de alimentarlas, hasta que se transformaran en mariposas. El rumor corrió por el pueblo, los sacerdotes y el gobernador convinieron en que tal afirmación encerraba una herejía y cuando Renous volvió fue arrestado, según le relató después a Charles Darwin.
