La belleza del peligro
La toxina más potente conocida es la botulínica. Un solo gramo aplicado en forma intramuscular o intravenosa podría matar a 8.400 millones de personas, más que toda la población mundial. Es además la causante del botulismo.
Su variante más conocida se vende para el tratamiento de arrugas, con el nombre comercial de bótox.
