“Y si nos aburrimos de patinar, hacemos longanizas”
La primera pista de patinaje artificial, el Glaciarium abierto en 1844, utilizaba como sustituto del hielo una mezcla de grasa de cerdo y sales. Fracasó porque apestaba.
La primera pista de patinaje artificial, el Glaciarium abierto en 1844, utilizaba como sustituto del hielo una mezcla de grasa de cerdo y sales. Fracasó porque apestaba.