“Entre más chicos, mejor aprenden”
En 1802 se legisló en el Reino Unido que los niños podían trabajar hasta ocho horas diarias desde los nueve años y doce horas desde los catorce, y que no podían dormir más de dos en la misma cama.
En 1802 se legisló en el Reino Unido que los niños podían trabajar hasta ocho horas diarias desde los nueve años y doce horas desde los catorce, y que no podían dormir más de dos en la misma cama.