“Los caballos, en cambio, son silenciosos y les puedes acariciar el pelaje”
“Era demasiado ruidoso y demasiado peligroso para jamás tener éxito”.
Inventor Eugène Lauste acerca de los motores de combustión interna, fines del siglo XIX
“Era demasiado ruidoso y demasiado peligroso para jamás tener éxito”.
Inventor Eugène Lauste acerca de los motores de combustión interna, fines del siglo XIX
