Guionista con superpoderes
En 1957, la novela El puente sobre el río Kwai del francés Pierre Boulle fue adaptada al cine. Dos guionistas trabajaron en secreto desde su autoexilio en Europa, pues por sus simpatías comunistas ambos pertenecían a la “lista negra de Hollywood”. Para mantener su anonimato, se asignó el guion a Boulle, quien no hablaba una palabra de inglés.
El puente sobre el río Kwai ganó el Oscar al Mejor Guion Adaptado. Boulle subió al estrado para no desenmascarar el embuste. Emitió una solitaria, pero expresiva palabra: “Merci”. Quien supuestamente escribió el mejor guion del año no hablaba la lengua en la que tan soberbio texto había sido escrito.
