“Sin sacrificio no hay victoria”
Durante la primera mitad del siglo XX, antes que se conociera mejor sus riesgos, era una práctica relativamente común que algunas zapaterías tuvieran rayos X para tomar fotografías de los huesos del pie y así seleccionar zapatos que se ajustaran a ellos. (Hoy se usan protecciones de plomo de al menos 0,25 milímetros de espesor)
Durante la primera mitad del siglo XX, antes que se conociera mejor sus riesgos, era una práctica relativamente común que algunas zapaterías tuvieran rayos X para tomar fotografías de los huesos del pie y así seleccionar zapatos que se ajustaran a ellos. (Hoy se usan protecciones de plomo de al menos 0,25 milímetros de espesor)
