¿Quién dijo que la ley no era poesía?
No conforme con aunar el saber jurídico de la época, Alfonso X dejó su impronta poética al escribir las Siete Partidas. Cada una de estas siete secciones comienza con las letras su de su nombre, conformando así el acróstico A-L-F-O-N-S-O.
