“También hay que escuchar las neuronas del hígado”
De acuerdo con Heródoto, en el imperio persa las decisiones importantes se discutían en estado de ebriedad, y se reconsideraban una vez diluidos los influjos del alcohol. Si sobrios aún la aprobaban, se adoptaba. Asimismo, las decisiones adoptadas sobrios se reconsideraban luego en estado de ebriedad.
