“Se veía tan bondadoso y caritativo”
Durante la Primera Guerra Mundial, en la batalla de Marcoing (1914) el soldado inglés Henry Tandey vio a un militar alemán cojear en plena línea de fuego, sin levantar su rifle. Tandey apuntó, pero lo dejó ir. "No podía dispararle a un hombre herido", declaró años después.
El hombre a quien le perdonó la vida era Adolf Hitler.
