Quien se apura, pierde el tiempo

En 1980, jugando contra Luis Santos en Vigo, el brasileño Francisco Trois tomó 2 horas y 20 minutos para decidir una jugada de ajedrez en la que solo tenía dos movidas posibles.

Bonus track

En el famoso partido de ajedrez de Gary Kasparov contra Deep Blue de IBM, el computador entró en un ciclo sin fin. En esos casos, el programa estaba diseñado para realizar una jugada aleatoria. Eso hizo.

Kasparov resultó profundamente confundido. La jugada era tan inexplicablemente torpe, que pensó que su contrincante estaba en realidad planeando una estrategia superior, decenas de jugadas en el futuro. Este hecho iba a minar su desempeño en los siguientes partidos.

Fuente: Chess Life, Volumen 60, Números 1-6. Ed. United States Chess Federation, 2005. Pág. 169

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“El deporte activa el cerebro, y aquí no queremos cerebros activos”

Gente biónica con salvavidas incorporado

La final está en llamas… incluso antes de empezar