“Mi reino por un mango”. “Acepto”

“Mi reino por un mango”. “Acepto”

“Mi reino por un mango”. “Acepto”

Aśoka, el poderoso emperador del Imperio maurya, se convirtió al budismo y entregó todos sus bienes a un monasterio budista. Hacia el fin de su vida lo único que pudo donar a un místico fue un pedazo de mango.

Comparte!

Vota!

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas6 Estrellas7 Estrellas8 Estrellas9 Estrellas10 Estrellas
(3 votos, promedio: 6.67)
Loading...

Bonus Track

En 268 A.C., tras matar a “99 de sus hermanos” según relatan los textos budistas, Aśoka heredó el Imperio maurya, que se extendía desde Kandahar, en el actual Afganistán, hasta el oeste del actual Bangladesh. Esparció edictos con enseñanzas a lo largo de sus dominios, instando a la compasión, a la tolerancia religiosa, a no matar seres vivientes. En su caso, salvo el venado y el pavo real, exceptuados de su dieta vegetariana al parecer por las debilidades de su paladar.

Fuentes

Romila Thapar. "The Penguin History of Early India: From the Origins to AD 1300". Ed. Penguin Books India, 2003. ISBN: 9780143029892. Pág. 203 http://books.google.fr/books?id=gyiqZKDlSBMC&pg=PA203