“Y si no se rindes, los agarramos a puercoespinazos”

“Y si no se rindes, los agarramos a puercoespinazos”

“Y si no se rindes, los agarramos a puercoespinazos”

En las guerras púnicas, Aníbal casi doblega a Roma con su ejército y estuvo instalado en el norte de la península itálica por más de una década. Insatisfecho con el despliegue de elefantes, Plutarco cuenta como arrojó “un infinito número de víboras en cuencos de arcilla” a los barcos enemigos.

En la batalla de Ager Falernus utilizó además dos mil vacas con antorchas en sus cuernos para hacer creer que un alud bélico se abalanzaba, logrando que los romanos abandonaran sus posiciones.

Comparte!

Vota!

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas6 Estrellas7 Estrellas8 Estrellas9 Estrellas10 Estrellas
(1 votos, promedio: 4.00)
Loading...

Fuentes

Plutarch, Sir Thomas Morth, Donato Acciaiuoli, Simon Goulart. "Plutarch's Lives: Aratus.-Galba.-Otho.-Hannibal.-Scipio African". Ed. . ISBN: 9780199226344. Pág. 200 http://books.google.com/books?id=3AhWAAAAYAAJ&pg=PA200 Brian Todd Carey. "Hannibal's Last Battle: Zama and the Fall of Carthage". Ed. Pen and Sword, 2007. ISBN: 9781473814813. Pág. 63 http://books.google.com/books?id=Ol1TAwAAQBAJ&pg=PA63