En las décadas de 1930 y 1940, las radioemisoras de Santiago hacían grandes esfuerzos técnicos y humanos para transmitir la parada militare del 19 de septiembre. Algunas radios estaban a kilómetros de la elipse del Parque O`Higgins, por lo que los técnicos radiales debían extender cables por los postes durante varios días. El día 20, los técnicos se abocaban al trabajoso desarme del cableado. Como un premio a su trabajo –que los había dejado sin la posibilidad de festejar las fiestas patrias con sus familias- los dueños de radios les regalaban el día 21 de septiembre como un día de descanso. Así nace el día del trabajador radial el 21 de septiembre de 1942, que perdura hasta hoy. | | | |
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