Los antechinus australianos nacen masivamente a fines de septiembre. Los machos se pasan sus primeros 10 meses de vida creciendo y buscando incansablemente comida para sustentar su crecimiento. A mediados de agosto, les llega la “pubertad” y reorientan su obsesión a buscar hembras con las cuales aparearse. A tanto llega este frenesí sexual que incluso dejan de comer, y todos mueren a finales de agosto, a sólo dos semanas de haber alcanzado su madurez sexual. Se cree que de esta manera los machos permiten el crecimiento de su descendencia, al no competir con las hembras por la ya escasa comida en el hostil desierto australiano. | | | |
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